Solo con leer esto harás que las redes sociales de tu negocio te den más clientes

No necesitas comprarme nada para aprovechar lo que voy a contarte.

De hecho, si lees esto con atención y aplicas los tres aprendizajes que te voy a explicar, probablemente acabes esta página planteándote de otra manera muchas de las cosas que estás haciendo ahora mismo con las redes sociales de tu negocio.



  1. La primera tiene que ver con todas esas cosas que llevas meses haciendo simplemente porque “siempre las hemos hecho así”.

  2. La segunda, con el precio que estás pagando mientras otros negocios construyen una audiencia, una reputación y una posición en el mercado que podría haber sido tuya.

  3. Y la tercera, con cómo dejar de levantarte preguntándote qué publicar, qué grabar o qué debería hacer tu equipo esta semana.





Las tres las entendí durante el último mes que he pasado en China.

Y curiosamente también son las tres razones por las que he decidido cerrar las consultorías que llevaba haciendo hasta ahora y sustituirlas por algo completamente distinto.




Pero para entenderlo tengo que empezar por la última semana del viaje.





I.


Acabé llorando a más de 600 metros de altura en la Shanghai Tower.

No porque estuviera triste ni porque estuviera viviendo uno de esos momentos profundos que la gente prepara para luego poner una frase de Mr. Wonderful debajo de la foto.


Simplemente miré por la ventana.




Tenía Shanghái literalmente debajo de mis pies, edificios de cien plantas por todas partes y, por algún motivo, empecé a pensar en cómo coño había llegado yo hasta allí.
Porque mi relación con el dinero durante gran parte de mi vida había sido bastante diferente.






En mi casa hubo semanas en las que quedaban 5 € para llegar a final de mes, también momentos en los que nos cortaron la luz porque no había dinero para pagarla y mis padres tuvieron que hacer auténticos malabares para sacar las cosas adelante.


No porque no trabajaran.
Precisamente trabajaban muchísimo.





Tenían una zapatería.
Stock que comprar, alquileres, almacenes, proveedores, gastos y todas las cosas maravillosas (nótese la ironía) que vienen incluidas cuando tienes un negocio.



Hasta que un día dejó de funcionar. Después llegaron las deudas y finalmente la zapatería quebró.



Yo entonces no sabía absolutamente nada de negocios. No sabía qué era captar clientes, ni posicionarse, ni diferenciar una oferta, ni mucho menos utilizar las redes sociales para vender.

Solo sabía que en casa faltaba dinero.







Te cuento todo esto por una razón:
Estar un mes fuera me obligó a parar y mirar desde lejos cosas que llevaba años haciendo por pura inercia. No porque fueran las mejores, sino porque nunca me había parado a cuestionarlas.

Y pensé que eso mismo es lo primero que debería hacer con cualquier negocio que trabaje conmigo.



Antes de decirte qué publicar, qué cambiar o qué empezar a hacer, parar. Entender qué estás haciendo ahora, por qué lo estás haciendo, qué está dando dinero y dónde estás perdiendo tiempo y oportunidades sin darte cuenta.


Parece una tontería, pero la última vez que hice esta reflexión con uno de los negocios con los que trabajo, acabamos tomando una serie de decisiones que terminaron en más de 37.000 € facturados en una semana.

Y esto es importante porque solo estamos hablando del primer paso.




De hecho, esta reflexión es ahora el punto de partida del nuevo servicio que he creado. Más adelante te enseñaré exactamente cómo funciona, porque todavía quedan unas cuantas cosas antes.




Entre ellas, explicarte cómo aquella niña que veía quebrar la zapatería de sus padres acabó, unos años después, pagándose un mes entero en China con 20 años.









II.



No llegué hasta China porque me tocara la lotería.

Tampoco porque mis padres me pagaran el viaje jajaja

Me lo pagué yo.
Y ese dinero salió de una habilidad que llevo años desarrollando:
conseguir que negocios ganen dinero utilizando las redes sociales.



Esta parte te la quiero demostrar con números porque es muy fácil hablar de marketing cuando no tienes que enseñar resultados.

Con cinco Reels se generaron más de 20.000€ en la inauguración de un restaurante.





En otro caso conseguí más de 1.500 reservas en una semana sin necesidad de pagar publicidad.





Con una sola pieza de contenido orgánico (sin publicidad) he llevado a más de 3.500 personas a
una web en un único día.






Y también he visto vídeos mucho más pequeños vender productos directamente, generar cientos de euros o provocar mensajes de personas preguntando dónde comprar.


No te enseño estos números para decirte que si trabajas conmigo vas a conseguir exactamente lo mismo.
Eso sería mentira.


Tu negocio no es el mismo, tu cliente no es el mismo y tu oferta tampoco.





Te los enseño porque quiero que entiendas una cosa que creo que muchos negocios todavía no se han tomado suficientemente en serio:
Crear una audiencia ya forma parte de hacer negocio.




No porque necesites convertirte en influencer.
Ni porque todo negocio tenga que conseguir un millón de seguidores.
Sino porque la atención es una de las cosas más valiosas que puedes acumular.





Piensa en dos negocios que venden exactamente lo mismo.

  • Uno lleva tiempo publicando contenido útil, apareciendo delante de sus potenciales clientes, explicando su producto, resolviendo dudas, enseñando resultados y construyendo una audiencia.

  • El otro tiene un producto igual de bueno, pero nadie sabe que existe.



Ahora los dos suben precios.
¿Quién crees que tendrá que justificarse más?




Los dos lanzan un producto nuevo.
¿Quién empieza con ventaja?



Los dos pierden un cliente importante.
¿Quién tiene más posibilidades de reemplazarlo?






Eso es lo que estás construyendo cuando haces bien las redes sociales.

No seguidores, posición.





Y existe un coste bastante grande por esperar.

  • Cada mes que tú no construyes esa posición, alguien de tu sector puede estar haciéndolo.

  • Otro negocio puede convertirse en el nombre que tu cliente recuerda.

  • Otro puede construir la confianza que tú todavía no tienes.

  • Otro puede acumular durante tres años una audiencia que tú decidirás empezar a buscar cuando ya la necesites.







Por eso creo que seguir tratando Instagram, TikTok o cualquier otra plataforma como “la persona que sube cuatro fotos cuando tiene tiempo” empieza a salir bastante caro.


Ahora bien, puedes entender perfectamente que deberías tomarte las redes más en serio y aun así levantarte mañana sin tener ni idea de qué hacer.




Y para eso me hizo falta otra experiencia en China.





III.




El primer día del viaje estuvimos más de 48 horas prácticamente sin dormir.

Entre vuelos, cambio horario, inmigración, maletas, taxis, llegar al hotel y empezar a movernos por Pekín, nuestro cuerpo probablemente estaba bastante enfadado con nosotras.


Pero pasó algo curioso. No nos paramos. Y no era porque fuéramos especialmente disciplinadas.

Era porque en cada momento sabíamos qué venía después.



Al aterrizar había que pasar inmigración. → Después recoger la maleta → Después conseguir un taxi. → Después llegar al hotel. → Después hacer el check-in. → Después buscar comida. → Después ir al siguiente sitio.




No había una conversación cada veinte minutos de:
“¿Y ahora qué hacemos?
”Simplemente hacíamos lo siguiente.







Y durante el viaje me di cuenta de que esa sensación era exactamente la que quería provocar en los negocios con los que trabajara a partir de ahora.







Porque una de las cosas que más desgasta creando contenido no es grabar.

Es decidir constantemente.
¿Qué subimos?
¿Hacemos un Reel o un carrusel?
¿Hablamos de esto?
¿Vendemos hoy?
¿Quién sale?
¿Tenemos que editarlo más?
¿Esto sirve para algo?

Y vuelves a responder las mismas preguntas una semana después.



Y de esa idea nace el nuevo servicio.




Voy a diseñar la estrategia de redes sociales para tu negocio como la hubiera hecho para el negocio de mis propios padres.




Y para hacerlo necesito trabajar contigo en tres momentos diferentes.




Fase 1. Primero necesito entender tu negocio.


Tenemos una primera reunión.

Quiero entender qué vendes, dónde está realmente el dinero de tu negocio, qué quieres potenciar, quién compra, por qué compra, cómo estás consiguiendo clientes ahora mismo, qué recursos tienes, qué está haciendo tu competencia y qué esperas conseguir de las redes sociales.





Cuando terminamos esa primera reunión, tú vuelves a tu negocio.
Yo empiezo a trabajar en la estrategia.


Durante aproximadamente dos semanas estudio toda la información que me has dado y construyo una estrategia específica para ti.


No una plantilla cambiando el logo.
Tu estrategia.



Fase 2. Te presento exactamente lo que he diseñado.



Unas dos semanas después volvemos a reunirnos.
Para entonces ya habré analizado tu negocio y tomado decisiones concretas sobre cómo utilizaría yo tus redes sociales para conseguir más clientes.



Te presentaré:

  • Perfil completo: foto, biografía, historias destacadas y posicionamiento en búsquedas, para convertir más visitas al perfil en personas interesadas en comprarte.


  • Posicionamiento y comunicación: qué quiero que la gente piense de tu negocio y qué mensajes vamos a repetir, para diferenciarte, ser recordado y aumentar el valor que perciben de lo que vendes.


  • Recorrido hasta la venta: cómo llevaremos a alguien desde que descubre tu negocio hasta que compra, reserva o contacta, para convertir la atención en oportunidades reales de venta.



  • Series y tipos de contenido: qué vídeos publicar, de qué hablar y qué formatos repetir, para atraer a posibles clientes sin perder horas pensando cada semana qué subir.



  • Grabación: quién debería aparecer —no tienes por qué ser tú—, cómo grabar y cuánto editar, para conseguir el resultado que buscamos sin gastar más tiempo o dinero del necesario.



  • Imagen y estilo: cómo debería verse y sentirse tu contenido, para que tu negocio sea reconocible y aumente la percepción de calidad de lo que vendes.



  • Plan de 90 días: qué hacer primero, qué viene después y qué puede esperar, para que tú y tu equipo sepáis exactamente dónde poner vuestro tiempo y esfuerzo.






No quiero que acabes esta reunión sabiendo más teoría sobre redes sociales.

Quiero que acabes sabiendo exactamente qué cambiar, qué publicar, quién lo va a hacer y en qué orden.




Y para que después no tengas que reinventar todo lo que hemos trabajado, te llevas también las herramientas que utilizo yo misma con los negocios con los que trabajo.







Fase 3. Dejamos de trabajar con hipótesis y miramos qué ha pasado de verdad.



Después de aproximadamente un mes aplicando la estrategia volvemos a reunirnos.
Y esta reunión es muy diferente.

Ya hay contenido publicado.
Ya han entrado visitas.
Ya habrá mensajes.
Ya tendremos números.

Quizá algunas ideas funcionen muchísimo mejor de lo esperado.
Quizá alguna no funcione una mierda.



Perfecto.


Porque entonces podemos corregir con datos.



Revisamos qué ha pasado, dónde se está frenando la gente, qué contenido está llevando personas al siguiente paso, qué dudas han aparecido y qué tenemos que modificar.



No quiero darte una estrategia, cobrar y desaparecer.



Quiero verla funcionando en tu negocio.

Y corregir cuando la realidad nos diga algo distinto a lo que habíamos planteado.










Antes de decirte lo que cuesta, te digo cómo va:



Más abajo tienes un formulario que debes rellenar con calma. A partir de lo que me cuentes analizaré tu situación y decidiré si creo que puedo ayudarte de verdad.

Si encaja, me pondré en contacto contigo personalmente para explicarte los siguientes pasos y fijar la primera reunión. En ese momento tendrás 24 horas para realizar el pago completo y reservar definitivamente tu plaza.

Si no creo que sea el servicio adecuado para tu negocio, también te lo diré.





Esto no es una agencia. Yo no voy a grabar, editar ni publicar por ti.

Mi trabajo es analizar tu negocio, diseñar la estrategia completa y guiarte para que tú o tu equipo podáis aplicarla.Por eso tampoco hay mensualidades ni permanencias.

Pagas una vez y la estrategia se queda contigo.

La inversión es de:

1.500 € + IVA



Un único pago.





Además, si aplicas las acciones que acordemos, haces el seguimiento correctamente y después de 3 meses no has amortizado la inversión según la forma que definamos antes de empezar, tendremos una cuarta reunión sin coste para revisar y redirigir la estrategia.



No te garantizo clientes el primer mes.

Sí te garantizo que no voy a cobrarte, entregarte un documento y desaparecer.







Y solo acepto 3 negocios al mes.

No porque quede bonito decir “plazas limitadas”, sino porque ya trabajo de forma estable con otros negocios desde hace años y necesito tiempo para estudiar personalmente cada nuevo proyecto entre una reunión y otra.



Cuando esas tres plazas están ocupadas, el siguiente negocio tiene que esperar.







Si quieres solicitar una de las plazas, puedes hacerlo aquí: